Origen recuerda que todo comienza en lo simple.
En un gesto cotidiano, en un objeto pequeño que se toca todos los días y que, sin buscarlo, acompaña.
Confeccionado en cuero de curtido sostenible, su superficie conserva tonos tierra que remiten a la materia en estado honesto. Una cinta de cuero trabajada con precisión, una costura contenida y un remache firme construyen una pieza mínima, pensada para resistir el uso constante sin perder forma ni sentido.
La argolla metálica asegura las llaves con discreción, mientras el tacto cálido del cuero recuerda que incluso los objetos más modestos pueden estar hechos con atención y respeto por el oficio.
Origen no pretende destacar.
Permanece.
Y en esa permanencia, dice mucho de quien lo lleva.
Nuestras piezas están hechas para permanecer.
Con el uso, el cuero adquiere carácter y profundidad, contando la historia de quien lo habita.
Para conservarlo:
Hidrata el cuero liso una vez al mes con crema especializada o lubricante para piel.
Si aparecen marcas, frótalas suavemente con un paño seco y un poco de crema; el calor de tus manos devolverá la uniformidad.
En piezas de gamuza o carnaza, utiliza un cepillo suave y spray especializado.
